De las aulas a la tierra: estudiantes de ABC le apuestan a la sostenibilidad con huerta orgánica
Con una jornada de siembra y adopción de huerta escolar en el jardín botánico Eloy Valenzuela, estudiantes del colegio ABC cambiaron lápices por semillas, teoría por experiencia y crearon su propia aula viva de cultivo sostenible.
Bucaramanga, 18 de junio de 2026. Aprender con las manos en la tierra. Así fue la experiencia que vivieron los estudiantes de la institución educativa ABC del norte de Bucaramanga, quien crearon su propia huerta orgánica en el jardín botánico Eloy Valenzuela. Con el acompañamiento de la Oficina de Gestión Social y Educación Ambiental (GESA) de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) los más pequeños aprendieron a sembrar vida y se comprometieron a cuidar su nuevo espacio ecológico.
La jornada se propuso promover el respeto por las tradiciones rurales y acercar a las nuevas generaciones al valor de la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria.
“Cultivando con nuestros niños. Y Y qué mejor manera de conmemorar el Día del Campesino que promoviendo el reconocimiento de la labor campesina en las nuevas generaciones. Sembramos mucho más que alimentos, sembramos conciencia, respeto y amor por la tierra. (…) Seguiremos trabajando en equipo con los estudiantes, cultivando este espacio y cosechando en los próximos meses los frutos de este aprendizaje”, manifestó Martha Suárez, pedagoga y contratista de la oficina de Gestión Social y Ambiental, GESA.
Durante la jornada, los estudiantes sembrarán plantas comestibles, como tomate, espinaca y rábano, y plantas aromáticas, que ayudan a controlar las posibles plagas que puedan llegar a la huerta orgánica.
El biólogo y contratista de la CDMB, Luis Eduardo Pinzón Quiñones, explicó cómo se llevó a cabo la actividad. “Es un incentivo muy valioso para que nuestros niños tengan el conocimiento, la capacidad y puedan motivarse para generar su propio aliento. Cada uno tuvo un tutor, se les explicó el paso a paso, qué cuidado debe tener la semilla, a qué profundidad se debe sembrar, las distancias entre las semillas, el riego y sobre todo la paciencia para que puedan obtener sus ricos frutos”, detalló.
Del aula viva a la pista
La jornada terminó como empiezan las mejores cosechas: floreciendo. Entre sombreros y ruanas, los estudiantes recitaron sus coplas y bailaron al ritmo de “Campesina santandereana”, resaltando las tradiciones rurales y culturales de la región.
La CDMB continúa promoviendo acciones de educación ambiental que fortalecen el vínculo de las nuevas generaciones con la naturaleza y la sostenibilidad.

